El fabricante de ataúdes – Alexander Pushkin


¿No vemos cada día ataúdes, del mundo canas de decrepitud? DERZHAVIN Los últimos enseres del fabricante de ataúdes Adrián Prójorov se cargaron sobre el coche fúnebre, y la pareja de rocines se arrastró… Sigue leyendo

AINULINDALE (LA MUSICA DE LOS AINUR) – John Ronald Reul Tolkien


En el principio estaba Eru, el Unico, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento, y estuvieron con él antes que… Sigue leyendo

TIEMPO CERO – Italo Calvino


Tengo la impresión de que no es la primera vez que me encuentro en esta situación: con el arco apenas flojo en la mano izquierda tendida hacia adelante, la mano derecha contraída atrás,… Sigue leyendo

ABSURDOS — EL ASESINATO EN 10 SENCILLAS LECCIONES – Fredric Brown


ABSURDOS Mr. Weatherwax untaba cuidadosamente de mantequilla su tostada. Su voz era firme: – Querida, quiero que esto quede bien claro: a partir de ahora no habrá más lecturas embrutecedoras de esas en… Sigue leyendo

EL ENTIERRO DE HENRI CHRISROPHE – Alejo Carpentier


El gobernador entreabrió la hamaca para contemplar el rostro de Su Majestad. De una cuchillada cercenó uno de sus dedos meñiques, entregándolo a la reina, que lo guardó en el escote, sintiendo como… Sigue leyendo

En el bosque – Ryunosuke Akutagawa


Declaración del leñador interrogado por el oficial de investigaciones de la Kebushi -Yo confirmo, señor oficial, mi declaración. Fui yo el que descubrió el cadáver. Esta mañana, como lo hago siempre, fui al… Sigue leyendo

EL BURLADO – Jack London


Aquél era el final. Subienkow había recorrido un largo camino de amargura y horrores, guiado, como una paloma, por el instinto que le llevaba hacia las capitales de Europa, y allí, en el… Sigue leyendo

EL PELIGRO DE LOS CLÁSICOS – Boris Vian


El reloj electrónico de pared dio dos campanadas y me sobresalté, arrancándome con esfuerzo del torbellino de imágenes que se agolpaban en mi mente. Constaté además con cierta sorpresa que el corazón me… Sigue leyendo

CARTA QUE SE ENCONTRÓ A UN AHOGADO – Guy de Maupassant


     ¿Me pregunta usted, señora, si me burlo? ¿No puede usted creer que un hombre no haya sentido jamás amor? Pues bien: no, no he amado nunca, nunca.    ¿De qué depende eso? No… Sigue leyendo

La bestia en la cueva – H.P. Lovecraft


La horrible conclusión que se había ido abriendo camino en mi espíritu de manera gradual era ahora una terrible certeza. Estaba perdido por completo, perdido sin esperanza en el amplio y laberíntico recinto… Sigue leyendo

LA CASA ENCANTADA – Virginia Woolf


 A cualquier hora que una se despertara, una puerta se estaba cerrando. De cuarto en cuarto iba, cogida de la mano, levantando aquí, abriendo allá, cerciorándose, una pareja de duendes.  «Lo dejamos aquí»,… Sigue leyendo

SUPERVIVIENTE – STEPHEN KING


26 de enero Hace dos días que la tormenta me arrojó a esta playa. Me he estado paseando por la isla toda la mañana. ¡Qué isla! Mide 190 pasos de ancho por 267… Sigue leyendo

EL FLAUTISTA – Ray Bradbury


– ¡Ahí está!, ¡Señor! ¡Míralo! ¡Ahí está! – cloqueó el viejo, señalando con un calloso dedo -. ¡El viejo flautista! ¡Completamente loco! ¡Todos los años igual! El muchacho marciano que estaba a los… Sigue leyendo

MEMORIAS DE UNA HORCA – Jose María Eça de Queiroz


   De un modo sobrenatural llegó a mí la noticia de la existencia de este papel, donde una pobre horca podrida y negra relataba algunas cosas de su historia. Esta horca procuraba escribir… Sigue leyendo

EL GATO CON BOTAS – Charles Perrault


Charles Perrault

¿Cuánta tierra necesita un hombre? – León Tolstoi


Erase una vez un campesino llamado Pahom, que había trabajado dura y honestamente para su familia, pero que no tenía tierras propias, así que siempre permanecía en la pobreza. “Ocupados como estamos desde… Sigue leyendo

EL GRAN INQUISIDOR – Fedor Dostoievski


Han pasado ya quince siglos desde que Cristo dijo: “No tardaré en volver. El día y la hora, nadie, ni el propio Hijo, las sabe”. Tales fueron sus palabras al desparecer, y la… Sigue leyendo

Es que somos muy pobres – Juan Rulfo


Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como… Sigue leyendo

EL TALENTO – Antón Chéjov


          El pintor Yegor Savich, que se hospeda en la casa de campo de la viuda de un oficial, está sentado en la cama, sumido en una dulce melancolía matutina.      Es ya otoño.… Sigue leyendo

LA DAMA DEL TIVOLI – Knut Hamsun


Fue en Kristiania, durante el concierto estival que el coro parisino ofreció en el Tivoli. Salí a dar una vuelta y ascendí la colina del Palacio; al llegar a la cima, de inmediato… Sigue leyendo

El Diablo – Marco Denevi


         Giovanni Papini (El Diávolo, Florencia, 1958) ha pasado revista a todas las teorías y a todas las hipótesis sobre el Diablo. Me llama la atención que omita (o ignore) el librito de… Sigue leyendo

BIENVENIDO, BOB – Juan Carlos Onetti


Es seguro que cada día estará más viejo, más lejos del tiempo en que se llamaba Bob, del pelo rubio colgando en la sien, la sonrisa y los lustrosos ojos de cuando entraba… Sigue leyendo

El duende del bosque – Vladimir Nabokov


Yo trataba, pensativo, de encerrar entre mis trazos la silueta vacilante de la sombra circular del tintero. En un cuarto lejano un reloj dio la hora, mientras que yo, soñador como soy, me… Sigue leyendo

Vecinos – Raymond Carver


Bill y Arlene Miller eran una pareja feliz. Pero de vez en cuando se sentían que solamente ellos, en su círculo, habían sido pasados por alto, de alguna manera, dejando que Bill se… Sigue leyendo

EL SUR- Jorge Luís Borges


El hombre que desembarcó en Buenos Aires en 1871 se llamaba Johannes Dahlmann y era pastor de la Iglesia evangélica; en 1939, uno de sus nietos, Juan Dahlmann, era secretario de una biblioteca… Sigue leyendo

El Gigante Egoísta- Oscar Wilde


  Cada tarde, a la salida de la escuela, los niños se iban a jugar al jardín del Gigante. Era un jardín amplio y hermoso, con arbustos de flores y cubierto de césped… Sigue leyendo

EL CORAZÓN DELATOR- Edgar Allan Poe


  ¡Es verdad! Soy muy nervioso, horrorosamente nervioso, siempre lo fui, pero, ¿por qué pretendéis que esté loco? La enfermedad ha aguzado mis sentidos, sin destruirlos ni embotarlos. Tenía el oído muy fino;… Sigue leyendo

EL CAPOTE – Nikolái Gógol


En el departamento ministerial de **F; pero creo que será preferible no nombrarlo, porque no hay gente más susceptible que los empleados de esta clase de departamentos, los oficiales, los cancilleres…, en una… Sigue leyendo

LA GUERRA DE LOS YACARES- Horacio Quiroga


En un río muy grande, en un país desierto donde nunca había estado el hombre, vivían muchos yacarés. Eran más de cien o más de mil. Comían pescados, bichos que iban a tomar… Sigue leyendo

AL ABRIGO -Juan José Saer


Un comerciante de muebles que acababa de comprar un sillón de segunda mano descubrió una vez que en un hueco del respaldo una de sus antiguas propietarias había ocultado su diario íntimo. Por… Sigue leyendo

LA CALLE DE LOS MENDIGOS-Mario Levrero


Extraigo un cigarrillo y lo llevo a los labios; acerco el encendedor y lo hago funcionar, pero no enciende. Me sorprende, porque hace pocos momentos marchaba perfectamente, la llama era buena, y nada… Sigue leyendo

Gran caída de la indecorosa vieja – Alberto Laiseca


  En el año doscientos de la Egira, ya existían los ómnibus en aquel remoto reino de las profundidades de Arabia. ¡Yah, Alah!: ayúdame para que por lo menos, por respeto al Diván,… Sigue leyendo

Con gringo-Haroldo Conti


Los vi cuando salieron del monte, apenas hace un rato. Vi al grupito de batidores con el capitán al frente. Después desapare­cieron porque el camino baja y lo tapan los árboles, pero acabo… Sigue leyendo

Esa mujer- Rodolfo Walsh


El coronel elogia mi puntualidad: -Es puntual como los alemanes-dice. -O como los ingleses. El coronel tiene apellido alemán. Es un hombre corpulento, canoso, de cara ancha, tostada. -He leído sus cosas-propone-. Lo… Sigue leyendo

ELLA DIJO- Roberto Fontanarrosa


Vamos a ver, vamos a ver, vamos a pasar todo de vuelta para no caer en contradicciones ni en engaños ni nada de eso. Vamos por parte, arrancando desde el comienzo, desde el… Sigue leyendo

Un día de estos- Gabriel García Márquez


El lunes amaneció tibio y sin lluvia. Don Aurelio Escovar, dentista sin título y buen madrugador, abrió su gabinete a las seis. Sacó de la vidriera una dentadura postiza montada aún en el… Sigue leyendo

El árbol de la buena muerte – Hector G. Oesterheld


María Santos cerró los ojos, aflojó el cuerpo, acomodó la espalda contra el blando tronco del árbol. Se estaba bien allí, a la sombra de aquellas hojas transparentes que filtraban la luz rojiza… Sigue leyendo

Tabaquería- Fernando Pessoa


No soy nada. Nunca seré nada. No puedo querer ser nada. Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo. Ventanas de mi cuarto, De mi cuarto de uno de los… Sigue leyendo

LOS ASESINOS- Ernest Hemingway


La puerta del restaurante de Henry se abrió y entraron dos hombres que se sentaron al mostrador. -¿Qué van a pedir? -les preguntó George. -No sé -dijo uno de ellos-. ¿Vos qué tenés… Sigue leyendo

La California Argentina-Osvaldo Soriano


Ahí va Hipólito Bouchard, viento en popa y cañones limpios, a arrasar la California donde no están todavía el Hollywood del cine ni el Sillicon Valley de las computadoras. Lleva como excusa la… Sigue leyendo

EL CUENTO MAS HERMOSO DEL MUNDO-Rudyard Kipling


 Se llamaba Charlie Mears; Era hijo único de madre viuda; vivía en el norte de Londres y venía al centro todos los días, a su empleo en un banco. Tenía veinte años y… Sigue leyendo

El séptimo sello- Woody Allen


Para acabar con Ingmar Bergman (El drama se desarrolla en el dormitorio de la casa de dos pisos de Nat Ackerman, en algún lugar de Kew Gardens, Nueva York. La habitación está enmoquetada.… Sigue leyendo

EL PESCADO QUE SE AHOGÓ EN EL AGUA- ARTURO JAURETCHE


“El arroyo de La Cruz había crecido por demás y bajando dejó algunos charcos en la orilla. Por la orilla iba precisamente el comisario de Tero Pelado, al tranquito de su caballo. Era… Sigue leyendo

El nadador-John Cheever


  Era uno de esos domingos de mitad de verano en que todo el mundo repite: «Anoche bebí demasiado.» Lo susurraban los feligreses al salir de la iglesia, se oía de labios del… Sigue leyendo

Bukowski visita a Henry Miller – Charles Bukowski


me había emborrachado un poco aquella noche y ese tipo que me ha publicado un par de libros me dijo: -Bukowski, ¿quieres ir a ver a L.? L. era un escritor famoso. llevaba… Sigue leyendo

El amor brujo – Roberto Arlt


De allí que Balder oscilara entre los excesos más opuestos con brevísimos intervalos de tiempo. Una ansiedad permanente solicitaba en él compañía femenina, que rechazaba casi inmeditamente de obtenerla. Las mujeres le desilusionaban… Sigue leyendo

EMBARGO- JOSE SARAMAGO


Se despertó con la sensación aguda de un sueño degollado y vio delante de sí la superficie cenicienta y helada del cristal, el ojo encuadrado de la madrugada que entraba, lívido, cortado en… Sigue leyendo

Cadbury, el castor que fracasó- Philip K. Dick


Una vez, hace mucho tiempo, antes de que se inventara el dinero, cierto castor llamado Cadbury vivía en una exigua represa que había construido con sus propios dientes y patas, se ganaba la… Sigue leyendo

Felisberto Hernández – Muebles ‘El Canario’


La propaganda de estos muebles me tomó desprevenido.  Yo había ido a pasar un mes de vacaciones a un lugar cercano y no había querido enterarme de lo que ocurriera en la ciudad. … Sigue leyendo

UNO-William Burroughs


Siento que la pasma se me echa encima, los siento tomar sus posiciones ahí fuera, organizar a sus soplones del demonio, canturreando en torno a la cuchara y el cuentagotas que tiré en… Sigue leyendo